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    jueves, 17 de diciembre de 2015

    Paran la construcción de enmallado en la frontera entre Villazón y La Quiaca

    La tranquilidad volvió a Villazón, al sur de Potosí. Había preocupación por la construcción de un enmallado en la frontera que divide con Argentina. Hoy, esa obra, que tiene un presupuesto de $us 71.300, está paralizada debido a la presión boliviana.

    Paran la construcción de enmallado en la frontera entre Villazón y La Quiaca
    La construcción se inició a finales de noviembre en el lado argentino y, en un principio, tuvo coordinación con autoridades bolivianas; sin embargo, el reclamo se instaló en la Cancillería de La Paz y el plan quedó con el colocado de los pilares.

    El enmallado no pasa los 500 metros y, según la Gendarmería argentina, se la inició para evitar pasos ilegales en la frontera. El alcalde de Villazón, Jorge Acho, informó ayer a EL DEBER que la obra está paralizada y que no resuelve los principales delitos que ocurren entre las ciudades de Villazón, en Bolivia, y La Quiaca, en Argentina, que son el contrabando y el narcotráfico.

    “Primero, el enmallado se construye en territorio argentino y no en el lado boliviano. Fui (a La Quiaca) para saber los motivos de la construcción de este cerco. Las autoridades argentinas nos informaron de que se contrató una empresa para construir un enmallado de 500 metros para normalizar el paso fronterizo, para que la gente cruce por el puente internacional”, detalló Acho.

    El burgomaestre acotó que el precio del contrato alcanzó 600.000 pesos argentinos, lo que equivale $us 71.300. Además, el alcalde dijo que la “obra está paralizada” y que no perjudica a Bolivia. “Hay contrabando, existe, nuestra frontera es amplia; ahora en tema de narcotráfico no podemos decir que no existe, y una malla no lo impedirá”, dijo Acho.

    Posición diplomática
    El cónsul de Bolivia en Jujuy, Julio Yapuchura, admitió que participó de reuniones con autoridades argentinas, que le explicaron la decisión de construir el enmallado. El diplomático coincidió con la versión de Acho. “Nos dijeron que es para evitar pasos ilegales y que la gente cruce por el lugar legal, que es el puente internacional”, destacó.
    Yapuchura evitó dar más comentarios y señaló que envió un informe a La Paz para que la Cancillería evalúe el caso.

    En lo que expresó preocupación el cónsul es la idea de construir un muro en la frontera entre las ciudades Bermejo y Aguas Blancas. Dijo que Bolivia cumple con todas las medidas internacionales para garantizar el paso fronterizo.

    Argentina mostró preocupación por la internación de droga a su país que proviene de Bolivia. Además, reclamó el escaso control al contrabando. Fue ante estas preocupaciones que surgieron ideas para dividir la frontera y construir el enmallado. Estas acciones chocaron con las propias autoridades del vecino país.

    Sobre el enmallado en la frontera, el representante de la Gendarmería argentina en La Quiaca, Raúl Contreras, afirmó que la iniciativa no tiene el interés de dañar las relaciones con Bolivia y la instrucción solo cumple la misión de ordenar el paso de personas.

    “La alambrada tiene la finalidad de ofrecer más seguridad a la zona, desalentar el paso por lugares no habilitados y encauzar el paso de personas por donde debe ser, es decir, el puente internacional”, remarcó la autoridad policial argentina.

    Contreras, según medios argentinos, la malla “fue consensuada” entre autoridades del norte de Argentina y representantes bolivianos que operan en la ciudad de Villazón.

    Acho admitió que existen lugares por donde la población evita el control migratorio y aduanero. “Fue una decisión soberana (de Argentina) y que se da en su territorio”, realzó.

    Sin preocupaciones
    El diputado Víctor Borda, que representa al MAS y es vicepresidente de la Cámara de Diputados, aseguró que esta obra no debe preocupar al sur potosino, debido a que no fue construida en el lado boliviano y no tiene una extensión amplia. “Tengo entendido que pasa los 500 metros y que es un enmallado y no un muro de cemento. Es una decisión que la tomó Argentina para evitar pasos ilegales”, consideró.

    El legislador añadió que existen lugares por donde la gente pasa ilegalmente de un país a otro. En estas andanzas se aprovecha, dijo, para introducir mercadería de ambos lados.

    El jefe policial argentino pidió a la comunidad y autoridades bolivianas “no molestarse” con la construcción del enmallado, debido a que la obra “genera mayor seguridad, desalienta una práctica que es ilegal y encauzamos el tránsito de personas y de vehículos”.

    El Comité de Frontera expresó más preocupación por la idea de construir un muro entre Bermejo-Aguas Blancas, como pidió un fiscal en Salta.

    El Deber

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